miércoles, 28 de marzo de 2012

Jesé debutó en liga con el primer equipo del Real Madrid


Como muchos sabrán, el pasado fin de semana el grancanario Jesé Rodríguez debutó con el primer equipo del Real Madrid CF en partido de liga. La progresión de Jesé desde que comenzó a dar patadas al balón en el Virgen del Pilar ha sido meteórica. Como dato este debut en 1ª División siendo aún de edad Juvenil, además de ser un fijo en el filial de 2ª B. Por su interés reproducimos el artículo de Juanen Gonzálvez publicado en Sportyou.es.


Un 10 Jotas
Será difícil que Jesé Rodríguez pueda olvidar el pasado fin de semana. Tras entrenar gran parte de la semana con el primer equipo del Real Madrid, el viernes recibió la confirmación de que Mourinho le había convocado para el encuentro contra la Real Sociedad. Acudir a una convocatoria no es algo extraño para el canarión, pero sí que esta vez era especial, puesto que era la primera ocasión en que iba a vivir un partido en el Santiago Bernabéu.

La experiencia de la pretemporada pasada, en las giras asiática y estadounidense, le hicieron darse cuenta de la magnitud que supone pertenecer a una multinacional del fútbol como es el conjunto blanco. Los minutos en Ponferrada fueron más una compensación al chasco de no debutar en la Champions contra el Ajax en Amsterdam que un premio. Desde entonces, Jesé ha ido acumulando experiencia y aprovechando las ocasiones en el Castilla.

Toril ha sabido aprovechar su talento para moverle en distintas posiciones, como delantero único, como segundo delantero, como media punta y como extremo, y el filial blanco se ha beneficiado de ello siendo el líder sólido del grupo segundo de la Segunda B. El camino al primer equipo parecía ya cerrado hasta la temporada que viene, entre rumores sobre si Mourinho contará con él o se quedará en el Castilla, pero el lío de Villarreal lo cambió todo.

Con el reguero de expulsiones que se llevaron los merengues de El Madrigal, el luso vio el momento para, al menos, llamarle a filas y que viera y viviera lo que supone estar con los mayores. Él llegó, vio y disfrutó de cada segundo como si fuera el último (en esto del balompié casos más raros se han visto). Sabía que tenía muy, muy, muy difícil jugar pero sentarse en el banquillo del Bernabéu ya era más que suficiente.

Karanka le mandó calentar y el chico de Las Palmas comprendió que lo suyo no iba a ser un flor de un día. Recibió una calurosa algarada de los aficionados que no hacían más que repetir su nombre y le animaban. Mientras, Cristiano y compañía goleaban a la Real Sociedad sin contemplaciones y eso abría la puerta de la esperanza al debut en la Liga BBVA.

Observó desde la banda la pitada a Coentrao cuando entró sustituyendo a Benzema, la vuelta de Sahin por Khedira, y entonces se mordió el labio con nerviosismo. Karanka le llamó y a él no le temblaron las piernas. Recibió las instrucciones del segundo técnico y le llegó su turno. Otra vez Cristiano le dio la alternativa, como lo hizo en la Copa, y vino la ovación del Bernabéu. Esa que da el feudo blanco a sus jóvenes pupilos, ahítos como están de presumir de cantera después de mucho tiempo.

Los diez minutos se hicieron cortos pero sirvieron para ver que no se arruga. Intervino en varias acciones y demostró garra luchando un balón que se iba por la línea de fondo, y que salvó in extremis, dejando en su manga izquierda un recuerdo en forma de mancha verde que a buen seguro no le quitará. Acabó el encuentro y la adrenalina le fluía a chorros, pero ese día sabía que no podía hablar. La ‘Ley del Silencio’ también le afectaba y le quitó su minuto de gloria ante los medios.

Sin embargo su cabeza ya no estaba allí. Se marchó rápido a casa, llamó a unos amigos para que le llevaran a un restaurante cercano a cenar y otra vez vuelta con celeridad al domicilio. Al día siguiente le esperaba su equipo, el Castilla, y su concentración era ya total para ese partido. Se echó en la cama y tardó en dormirse. Habían sido demasiadas emociones para calmarlas tan rápido. Concilió por fin el sueño y descansó a tope. Al día siguiente viajó a Toledo y se volvió a echar al equipo a las espaldas para sacar otra victoria ante el cerrojazo local, jugando los 90 minutos.

Pero el día no había acabado. Según llegó de la ciudad imperial tuvo el tiempo justo para cambiarse de ropa y poner rumbo a un hotel de Barajas, donde la selección sub-19 ya le estaba esperando para viajar el lunes a Montenegro. Allí juegan esta semana dos amistosos contra la escuadra ex yugoslava.

Son sólo 48 horas en la vida de un chaval de apenas 19 años, pero es un lapso de tiempo que Jesé Rodríguez (pronúnciese con jota y nunca con elle o y griega) no va a olvidar nunca. El Bernabéu le recibió con los brazos abiertos y esa sensación, para el nuevo pata negra del madridismo, es algo que este 10 jotas guardará a fuego para siempre en su mente.


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1 comentario:

  1. MUCHAS FELICIDADES A JESE ESTE CANTERANO CANARIO SALIDO DEL VIRGEN DEL PILAR Y NO DEL HURACAN COMO MUCHOS HACEN CREER ,ESPERO QUE TRIUNFE EN EL MADRID VIVA CANARIAS

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